-¿Ese? ¿Quién? -dijo Lucía mirando a todas partes.- ¿Por qué yo no veo a nadie?
-¿Y yo qué sé? estaras ciega, pero sí, es él, y me está mirando. -se sonrojó.
-Espera, estás saliendo con alguien, ¿y a mi no me lo has dicho? -dijo haciendo como si se enfadase.
-No, no, yo no estoy saliendo con nadie, es Guille, me lo he encontrado antes, bueno se ha chocado conmigo, y, bueno, luego te lo cuento, que ya llega. -le dijo mientras miraba casi fíjamente a Guille.- ¡Hola Guille!
-Hola guapa. -Se dieron dos besos.
-Guille, esta es Lucía, Lucia, este es Guille -Se dieron dos besos, Lucía se giró hacía Anne, y le guiñó un ojo en forma de decir "me encanta".
-Encantado.
-Igualmente.
-Bueno, Anne, te preguntarás ¿Que hace este aquí? -se sonrojó.
*espera, ¿se ha sonrojado? Me está mirando, dios mío que mono*
-Bueno, pero me da igual que estés aquí.
-Ah, ¿te da igual? -dijo en un tono molesto.
-Nononono -*mierda Anne, la has cagado bien* Lucía le miraba del mismo modo, y estaba haciendo gestos muy raros- Guille, lo que quiero decir es que tú no molestas.
*Bien, está sonriendo, ¿eso es que lo estoy haciendo bien no?*
-Bueno, como te estaba diciendo, ¿puedo hablar contigo?
-Claro... ¿Lucía?
-Dime -dijo con una sonrisa.
-Quiere hablar conmigo.
-Pues venga.
-En serio, cada día eres más tonta ¿eh? Largo -hizo un gesto para que se fuese.
-Vale, vale, es que no especificas -se fue con la cabeza gacha, y le guiñó el ojo en forma de "buena suerte".
Cuando Anne se dio la vuelta Guille estaba riéndose, y cuando le vio poner cara de "¿de qué se rie este?" se puso a reír a carcajada limpia.
*Bueno, ya acabará de reirse, si le miro de mala cara seguro que para de reírse*
-Vale, no me pongas esa cara, pero es que sois muy divertidas. -Dijo quitándose las lágrimas que le habían salido de la risa.
-Y, ¿de qué querías hablarme?
-Ah sí, -dijo ya serio- pues que... Bueno -se sonrojó-. Anne, eres una chica muy guapa, y, muy agradable, y la verdad me... me gustas y me gustas mucho -tragó saliva- y... Bueno, me preguntaba si querías ir al cine conmigo... si te apetece claro.
-Guille... -le cogió las manos.
Guille al ver la reacción de Anne, le cogió por la mandíbula, y le acercó sus labios a los de ella.
*¡Dios mío! ¡Me va a besar!*
-Creo... creo que no me gustas, creo que me encantas, -y después de eso Guille le besó.
Lucía que había estado espiando toda la conversación se puso a llorar de la emoción.
-Mi chica, se me hace mayor...
Lucía era así, un poco dramática para todo.
-Hey, ¿tú eres... la amiga de Anne? Yo soy Laia.
-¿Eh? Joder, que susto me has dado chica, sí, yo soy Lucía, encantada -se dieron dos besos.
-Igualmente -le sonrió.- y... ¿dónde está Anne?
-Ah, ahí, dandose el lote con Guille.
-¿Tiene novio? No me había dicho nada -parecía molesta.
-Bueno, en verdad, no tenía. -dijo un poco confusa.
*¿Se ha molestado porque Anne tenga novio? ¿Será bollo y le gusta Anne? Basta Lucía, no juzgues a la gente así, si es bollo, tiene todo el derecho. Y además, puede que esté molesta porque no se lo ha dicho, era su mejor amiga en la infancia, claro, ahora eres tú Lucía, no te preocupes, a esta tía le ganas a amiga.*
-¿Entonces acaban de empezar a salir?
-Exacto. Espera, creo que ya han acabado -Lucía empezó a hacerle gestos a Anne, tipo "¿Puedo ir ya?" o "Tu amiga ya está aquí".
Anne rio, y asintió con la cabeza.
-¿Qué? -preguntó Guille raro.
-Nada, Lucía, que me ha dicho que si podía venir ya, y que ya estaba ahí mi otra amiga.
-Ah, es verdad, oye, si quieres quedamos otro día, no te quiero fastidiar el día...
-Creo que justamente tú no lo fastidias. Al contrario, me lo has alegrado. -le dio un piquito.
*Anne, definitivamente, te encanta este chico, mírale, sonriéndote todo el rato con su maravillosa sonrisa...*
Entonces Anne sintió que alguien le estaba sacudiendo.
Anne Magua un día se encuentra con su mejor amiga de la infancia, desde que se encuentran suceden cosas muy raras, Anne quiere averiguar por qué pasa eso, pero se mete en muchos problemas, ¿qué pasará?
sábado, 23 de julio de 2011
jueves, 21 de julio de 2011
CAPÍTULO CUATRO
-¿Yo? Qué va, no estoy tensa, sólo que no se de quién me hablas. -se giró bruscamente.
Anne, dada por concluida la conversación subió a su habitación y se conectó a twitter. Tenia un mensaje de Lucía, una amiga suya.
"¡Desaparecida! <3 ¿Hoy quedas conmigo no? ¡Que me tienes abandonada!"
"Claaaaaaaaaaaaro que sí amore, pero, me llevaré a una antigua amiga, y así ya os conoceis. ¿Vale? ^^"
"Vvvvvvvvvvvvvvvale, quiero conocer a la tía por la que nos abandonas"
"¡Pero si no quedé con vosotros un día! Exagerada ;P"
"Sï, sí, ya, ya, entonces, ¿a las 5?"
"Hecho."
-Vaya, me está llamando el número de ayer, estás tú que se lo cojo -Colgó- . Coño, pero ¿otra vez? -colgó otra vez- ¡Joder, y otra vez! -lo cogió- ¡¿Qué quieres?!
-¡¡¡¡¡AH!!!!! -colgó.
-Cht... Puto niñato...
Llamó a Laia, para decirle que se fuese con ella, y aceptó, quería conocer a sus amigos.
-Mamá, me voy, he quedado con Lucía y con Laia.
-Sigo sin saber quien es esa Laia hija -le dedicó una sonrisa forzada.
-Adiós, -le dio un beso- a las nueve estoy aquí mamá.
-Adiós, .le dedicó otra sonrisa forzada- pásatelo bien.
*¿Por qué se pone tensa en cuanto le hablo de Laia? ¿Y por qué me dice que no se acuerda de ella si sabe perfectamente quien es?*
Anne andaba distraída, y de repende alguien chocó contra ella.
-Hay, perdón, iba corriendo y no te había visto -le dedicó una amplia y bonita sonrisa-. Espera que te ayudo.
-No pasa nada, yo iba distraída, y no te e visto. -le dedicó una sonrisa.
-Bueno, ¿cómo te llamas?
-Anne -ya se le habían pasado las ganas de salir con sus amigas, ese chico era tan guapo...- ¿y tú?
-Guillermo, pero me puedes llamar Guille, encantado -le dio dos besos.
-Igualmente -le dedicó una amplia sonrisa.
*¿Por qué sonrio así? Parezco tonta, di algo Anne, di algo*
-¿Vives por aquí?
-Sí, en esa calle -señaló una calle con la mano- ¿y tú?
-Bueno, yo a tres manzanas de aquí, por allá -señaló la calle que había recorrido.
-¿Quedaremos no? -Anne asintió con la cabeza- Trae, y te apunto mi móvil. Me hago una perdida desde tu móvil y arreglado. Hasta luego -se dieron dos besos.
-Hasta luego.
Guille se fue para un lado, y Anne para el otro, los dos se giraron varias veces, Anne se reía.
*Dios, ¿y ahora por qué me rio?*
Cuando llegó al sitio donde habian quedado ya eran las cinco y media.
-Tía si quedas a una hora no se llega media hora tarde. -se dieron dos besos.
-Lo siento, me he entetenido. -se disculpó.
-Estás demasiado sonriente, algo te ha pasado.
-No ha pasado nada -Lucía le miró mal-. En serio, ¡que no ha pasado nada!
-Estás demasiado feliz para "no haber pasado nada".
-Bueno, voy a llamar a Laia -dijo cambiando de tema.
-Si, si, tú cambia de tema.
-¿La? Sí, que ya estoy aquí. Sí, he llegado tarde ¿Que no te sorprendes? Calla anda, si, vale, hasta ahora -Colgó-. Dice que no se sorprende a que llegue tarde -Sacó la lengua-. ¿Llego tan tarde siempre?
-Sí, hija sí.
-Vale mamá -le saco otra vez la lengua- ¿Ese es?
Anne, dada por concluida la conversación subió a su habitación y se conectó a twitter. Tenia un mensaje de Lucía, una amiga suya.
"¡Desaparecida! <3 ¿Hoy quedas conmigo no? ¡Que me tienes abandonada!"
"Claaaaaaaaaaaaro que sí amore, pero, me llevaré a una antigua amiga, y así ya os conoceis. ¿Vale? ^^"
"Vvvvvvvvvvvvvvvale, quiero conocer a la tía por la que nos abandonas"
"¡Pero si no quedé con vosotros un día! Exagerada ;P"
"Sï, sí, ya, ya, entonces, ¿a las 5?"
"Hecho."
-Vaya, me está llamando el número de ayer, estás tú que se lo cojo -Colgó- . Coño, pero ¿otra vez? -colgó otra vez- ¡Joder, y otra vez! -lo cogió- ¡¿Qué quieres?!
-¡¡¡¡¡AH!!!!! -colgó.
-Cht... Puto niñato...
Llamó a Laia, para decirle que se fuese con ella, y aceptó, quería conocer a sus amigos.
-Mamá, me voy, he quedado con Lucía y con Laia.
-Sigo sin saber quien es esa Laia hija -le dedicó una sonrisa forzada.
-Adiós, -le dio un beso- a las nueve estoy aquí mamá.
-Adiós, .le dedicó otra sonrisa forzada- pásatelo bien.
*¿Por qué se pone tensa en cuanto le hablo de Laia? ¿Y por qué me dice que no se acuerda de ella si sabe perfectamente quien es?*
Anne andaba distraída, y de repende alguien chocó contra ella.
-Hay, perdón, iba corriendo y no te había visto -le dedicó una amplia y bonita sonrisa-. Espera que te ayudo.
-No pasa nada, yo iba distraída, y no te e visto. -le dedicó una sonrisa.
-Bueno, ¿cómo te llamas?
-Anne -ya se le habían pasado las ganas de salir con sus amigas, ese chico era tan guapo...- ¿y tú?
-Guillermo, pero me puedes llamar Guille, encantado -le dio dos besos.
-Igualmente -le dedicó una amplia sonrisa.
*¿Por qué sonrio así? Parezco tonta, di algo Anne, di algo*
-¿Vives por aquí?
-Sí, en esa calle -señaló una calle con la mano- ¿y tú?
-Bueno, yo a tres manzanas de aquí, por allá -señaló la calle que había recorrido.
-¿Quedaremos no? -Anne asintió con la cabeza- Trae, y te apunto mi móvil. Me hago una perdida desde tu móvil y arreglado. Hasta luego -se dieron dos besos.
-Hasta luego.
Guille se fue para un lado, y Anne para el otro, los dos se giraron varias veces, Anne se reía.
*Dios, ¿y ahora por qué me rio?*
Cuando llegó al sitio donde habian quedado ya eran las cinco y media.
-Tía si quedas a una hora no se llega media hora tarde. -se dieron dos besos.
-Lo siento, me he entetenido. -se disculpó.
-Estás demasiado sonriente, algo te ha pasado.
-No ha pasado nada -Lucía le miró mal-. En serio, ¡que no ha pasado nada!
-Estás demasiado feliz para "no haber pasado nada".
-Bueno, voy a llamar a Laia -dijo cambiando de tema.
-Si, si, tú cambia de tema.
-¿La? Sí, que ya estoy aquí. Sí, he llegado tarde ¿Que no te sorprendes? Calla anda, si, vale, hasta ahora -Colgó-. Dice que no se sorprende a que llegue tarde -Sacó la lengua-. ¿Llego tan tarde siempre?
-Sí, hija sí.
-Vale mamá -le saco otra vez la lengua- ¿Ese es?
lunes, 18 de julio de 2011
CAPÍTULO TRES
-Mamá, ¿qué haces aquí? -Se levantó de la cama- ¿Es que te encuentras mal? -tocó aquella cosa, y al tocarla desapareció- Dios mío, me estoy volviendo loca... Mejor será que me vuelva a dormir.
Anne se durmió sobre las 5:00 de la mañana sintiendo que alguien estaba todavía en su habitación, llevaba sintiendo eso desde que llegó de estar con Laia...
-Anne, despierta.
-Mamáaaaaa. -se quejó- Déjame un poco más.
-No, no te dejo, tienes que limpiar tu cuarto. ¡Mira como lo has dejado!
-¿Qué? ¿¡Pero que hace esto así!?
-Eso me pregunto yo.
-Pero mamá, que esto ayer no estaba así, tú misma lo viste, ¡yo no he hecho esto!
-Sí, y ¿quién ha sido? ¿el vecino que ha decidido hacerte una visita nocturna?
Su madre bajó a la cocina aún riéndose de ella.
-Qué sabrá ella...
Anne ordenó su habitación.
*¿Cómo he podido hacer esto? ¿Seré sonámbula?*
Entonces se acordó de "su visita" que es como llamaría a lo de anoche a partir de ahora, y bajó para preguntarle a su madre.
-¿Ya está ordenada tu habitación?
-Sí mamá, oye, ¿tú ayer viniste a mi habitación?
-Sí, para despertarte, y para darte las buenas noches, ¿no te acuerdas?
-No, no digo eso, digo a las cuatro de la mañana.
-¿Y que más? A esa hora la gente normal suele dormir.
-Pues entonces lo habré soñado...-susurró.
-¿El qué?
-Porque ayer me desperté, y vi algo al lado de mi cama, pensé que eras tú, que te encontrabas mal o eso, pero me levanté y al tocarlo, desapareció, luego me dormí y tenía la sensación de que alguien estaba ahí, no corpóreamente, sino... como si fuese una especie de fantasma.
-Cariño, eso sólo son imaginaciones, ¿no será que bebiste o algo? Sabes que algunos de tus amigos no me gustan..
-¡Ay! Es verdad, no te había dicho que La ha vuelto, ayer quedé con ella y... ¿qué obsesión tienes tú con la bebida? YO NO BEBO -dijo, pronunciando bien cada letra.
-¿La? ¿Y quien se supone que es?
-Mamá, Laia, ¡mi mejor amiga de la infancia! Es imposible que no te acuerdes de ella.
-No sé de quién me hablas, lo siento.
-¿Te pasa algo? Pareces tensa.
Anne se durmió sobre las 5:00 de la mañana sintiendo que alguien estaba todavía en su habitación, llevaba sintiendo eso desde que llegó de estar con Laia...
-Anne, despierta.
-Mamáaaaaa. -se quejó- Déjame un poco más.
-No, no te dejo, tienes que limpiar tu cuarto. ¡Mira como lo has dejado!
-¿Qué? ¿¡Pero que hace esto así!?
-Eso me pregunto yo.
-Pero mamá, que esto ayer no estaba así, tú misma lo viste, ¡yo no he hecho esto!
-Sí, y ¿quién ha sido? ¿el vecino que ha decidido hacerte una visita nocturna?
Su madre bajó a la cocina aún riéndose de ella.
-Qué sabrá ella...
Anne ordenó su habitación.
*¿Cómo he podido hacer esto? ¿Seré sonámbula?*
Entonces se acordó de "su visita" que es como llamaría a lo de anoche a partir de ahora, y bajó para preguntarle a su madre.
-¿Ya está ordenada tu habitación?
-Sí mamá, oye, ¿tú ayer viniste a mi habitación?
-Sí, para despertarte, y para darte las buenas noches, ¿no te acuerdas?
-No, no digo eso, digo a las cuatro de la mañana.
-¿Y que más? A esa hora la gente normal suele dormir.
-Pues entonces lo habré soñado...-susurró.
-¿El qué?
-Porque ayer me desperté, y vi algo al lado de mi cama, pensé que eras tú, que te encontrabas mal o eso, pero me levanté y al tocarlo, desapareció, luego me dormí y tenía la sensación de que alguien estaba ahí, no corpóreamente, sino... como si fuese una especie de fantasma.
-Cariño, eso sólo son imaginaciones, ¿no será que bebiste o algo? Sabes que algunos de tus amigos no me gustan..
-¡Ay! Es verdad, no te había dicho que La ha vuelto, ayer quedé con ella y... ¿qué obsesión tienes tú con la bebida? YO NO BEBO -dijo, pronunciando bien cada letra.
-¿La? ¿Y quien se supone que es?
-Mamá, Laia, ¡mi mejor amiga de la infancia! Es imposible que no te acuerdes de ella.
-No sé de quién me hablas, lo siento.
-¿Te pasa algo? Pareces tensa.
sábado, 16 de julio de 2011
CAPÍTULO DOS
-Vaya, está conectada, porque ya me ha contestado. "Anne tía, que estoy en mi antigua casa. ¡He vuelto!"
"¡¿Cómo que estás en tu antigua casa!? Tía, ¡tenemos que quedar, pero YA! Tengo muchísimas ganas de verte."
"Entonces, ¿Quedamos en el parque de siempre? *3*"
"Tía, lo han convertido en un polideportivo... Paso a recogerte a tu casa a las 16:00 h. y damos una vuelta, ¿vale?"
"¿Cómo que lo han convertido en un polideportivo? ¡Pero si era el mejor parque de toda la ciudad! Vale, espero que no sigas tan impuntual."
"Pues no sé, aquí la gente está muy imbécil... Pues tranquila, que saldré de casa a menos cuarto, e iré caminando muy deprisa, para que no te quejes. Ala ¬3¬"
"Nos vemos tía, me tengo que ir, que quiero estar presentable, te quiero <3"
"Tú siempre estás presentable tía, te quiero <3"
"Eso es discutible... ¬¬ Chao"
15:45 h.
-Mamá, me voy, que he quedado.
-No vuelvas muy tarde Anne.
-A las 21:30 ¿te parece bien?
-Bueno, en comparación de lo de ayer... Claro, me parece bien.
-Chao mamá.
-Adiós.
Anne se encuentra con su grupo de amigos, ellos le dicen que se quede con ellos, pero ella dice que ya había quedado.
-Vaya, se ve que ahora pasas de nosotros.
-Eh, para un día que no quedo con vosotros... Ayer estuve en la fiesta, y que yo sepa, estábais todos.
Le guiñó el ojo y se fue. Llegó en seguida a la casa de Laia, porque estaba a tres manzanas.
-¡BUH!
-¡La joder, que susto!
Se abrazaron y las lágrimas corrieron por sus rostros.
-Si que ha cambiado esto.
-Es que te fuiste de aquí hace diez años... Eso es mucho.
-Sí, me fui hace diez años, pero hace ocho, cuando aún nos escribíamos me enviaste varias fotos, del camino de tu casa a la mía, y no estaba tan... así, estaba más... bonito, mejor...
-Bueno, ocho años siguen siendo mucho. Y sí, antes no era tan "moderno" era más rústico, los edificios eran de dos plantas, y todos esos no estaban, pero es lo que hace el tiempo.
-Hace que las formas de ver la vida cambien, que la gente cambie...
-No, no -le interrunpió Anne- la gente no cambia, se demuestra como es en realidad.
-Bueno, pero hay gente que si que cambia de verdad.
-Como en todo, pero la mayoria suele ser que cambian, porque se demuestra como son, para bien, o para mal.
Anne y Laia caminaron por casi toda la ciudad, ya que Laia quería verla.
-Bueno, creo que ya es hora de que vuelva a casa, que ya son las nueve y cuarto y ayer me fui de fiesta.
-Hay en serio... Lo que hacen las fiestas...
-Te dejan rebentada, y he venido porque eras tú, que si no me hubiese dormido...
-Vaga. - se quejó Laia.
-Yo soy así - le guiñó un ojo.
Anne se fue a su casa, cenó, se duchó, se secó el pelo y se lavó los dientes. De repente, le sonó el móvil.
-Huy, no conozco este número. -lo cogió- ¿Si?
-¡¡¡¡¡AH!!!!!
-¿Pero qué? Han colgado.
Se conectó un poco al twitter, nada nuevo, a si que se fue a dormir.
Cuando se despertó eran las cuatro, se puso tensa, había alguien en la habitación.
"¡¿Cómo que estás en tu antigua casa!? Tía, ¡tenemos que quedar, pero YA! Tengo muchísimas ganas de verte."
"Entonces, ¿Quedamos en el parque de siempre? *3*"
"Tía, lo han convertido en un polideportivo... Paso a recogerte a tu casa a las 16:00 h. y damos una vuelta, ¿vale?"
"¿Cómo que lo han convertido en un polideportivo? ¡Pero si era el mejor parque de toda la ciudad! Vale, espero que no sigas tan impuntual."
"Pues no sé, aquí la gente está muy imbécil... Pues tranquila, que saldré de casa a menos cuarto, e iré caminando muy deprisa, para que no te quejes. Ala ¬3¬"
"Nos vemos tía, me tengo que ir, que quiero estar presentable, te quiero <3"
"Tú siempre estás presentable tía, te quiero <3"
"Eso es discutible... ¬¬ Chao"
15:45 h.
-Mamá, me voy, que he quedado.
-No vuelvas muy tarde Anne.
-A las 21:30 ¿te parece bien?
-Bueno, en comparación de lo de ayer... Claro, me parece bien.
-Chao mamá.
-Adiós.
Anne se encuentra con su grupo de amigos, ellos le dicen que se quede con ellos, pero ella dice que ya había quedado.
-Vaya, se ve que ahora pasas de nosotros.
-Eh, para un día que no quedo con vosotros... Ayer estuve en la fiesta, y que yo sepa, estábais todos.
Le guiñó el ojo y se fue. Llegó en seguida a la casa de Laia, porque estaba a tres manzanas.
-¡BUH!
-¡La joder, que susto!
Se abrazaron y las lágrimas corrieron por sus rostros.
-Si que ha cambiado esto.
-Es que te fuiste de aquí hace diez años... Eso es mucho.
-Sí, me fui hace diez años, pero hace ocho, cuando aún nos escribíamos me enviaste varias fotos, del camino de tu casa a la mía, y no estaba tan... así, estaba más... bonito, mejor...
-Bueno, ocho años siguen siendo mucho. Y sí, antes no era tan "moderno" era más rústico, los edificios eran de dos plantas, y todos esos no estaban, pero es lo que hace el tiempo.
-Hace que las formas de ver la vida cambien, que la gente cambie...
-No, no -le interrunpió Anne- la gente no cambia, se demuestra como es en realidad.
-Bueno, pero hay gente que si que cambia de verdad.
-Como en todo, pero la mayoria suele ser que cambian, porque se demuestra como son, para bien, o para mal.
Anne y Laia caminaron por casi toda la ciudad, ya que Laia quería verla.
-Bueno, creo que ya es hora de que vuelva a casa, que ya son las nueve y cuarto y ayer me fui de fiesta.
-Hay en serio... Lo que hacen las fiestas...
-Te dejan rebentada, y he venido porque eras tú, que si no me hubiese dormido...
-Vaga. - se quejó Laia.
-Yo soy así - le guiñó un ojo.
Anne se fue a su casa, cenó, se duchó, se secó el pelo y se lavó los dientes. De repente, le sonó el móvil.
-Huy, no conozco este número. -lo cogió- ¿Si?
-¡¡¡¡¡AH!!!!!
-¿Pero qué? Han colgado.
Se conectó un poco al twitter, nada nuevo, a si que se fue a dormir.
Cuando se despertó eran las cuatro, se puso tensa, había alguien en la habitación.
jueves, 14 de julio de 2011
CAPÍTULO UNO
-Anne, va despierta, ya son las dos, tienes que levantarte para comer, por lo menos.
-Mamá, sí, ya voy, estoy haciendo estiramientos, porque no puedo mover ni un dedo.
-Si no te fueses de fiesta todos los días...
-Mamá, sólo me fui ayer, era un desfase de fiesta, no creo que se repita.
-Sólo espero que no bebieses.
-Sabes que no lo hago.
Madre e hija bajaron a comer, Anne, era hija única, y sólo vivía con su madre, porque sus padres estaban separados. Tenía 16 años, y era muy, muy guapa.
Ella pasaba con su padre sólo un fin de semana al mes, y dos semanas en vacaciones de verano, y su madre se quedaba sola en casa, y le sabía mal dejarla tanto tiempo sola, -aunque le encantaba estar con su padre- porque al contrario que su padre, ella no tenía pareja.
-Anne, ¿ya tienes pensado las cosas que te vas a llevar a casa de tu padre?
-Sí, ya lo tengo más o menos pensado, tres bikinis, dos vestidos, todos los pantalones cortos, y uno largo, por si acaso, tres chaquetas de punto, catorce camisetas, no me mires así, una para cada día, la ropa interior que coja y los zapatos aún no los tengo pensados.
-Aunque me parezca excesivo lo de las camisetas, todo perfecto.
-Mamá, ¿seguro que no te importra que me vaya?
-Cariño, es tu padre, también tiene derecho a verte, y tú también de verle a él, por mucho que me moleste.
-Ya, pero te quedas aquí sola, y sabes que me sabe mal.
-¿Sola? Tengo a Paddle.
-Mamá, es un perro.
-¿Y qué? Nadie como él me ha sabido tratar.
-Bueno mamá, sigue comiendo, que últimamente no comes nada.
Su madre iba a quejarse, pero Anne le dijo que se callase, y luego siguieron riendo.
Acabaron de comer y Anne subió a su cuarto, para conectarse al Twitter, alguien nuevo le estaba siguiendo...
-¿Laia Gian Martinez? ¿De qué me suena a mí ese nombre? Miraré su perfil...
Anne miró el twitter de Laia, y descubrió que era La, su mejor amiga de la infancia, se mudó hace muchísimo tiempo, y no se habían vuelto a escribir en carta desde hace unos... ¿ocho años? Era demasiado.
También le siguió ella y le envió un tweet. "¿La? ¡Tía cuánto tiempo! ¿Qué es de ti?"
-Mamá, sí, ya voy, estoy haciendo estiramientos, porque no puedo mover ni un dedo.
-Si no te fueses de fiesta todos los días...
-Mamá, sólo me fui ayer, era un desfase de fiesta, no creo que se repita.
-Sólo espero que no bebieses.
-Sabes que no lo hago.
Madre e hija bajaron a comer, Anne, era hija única, y sólo vivía con su madre, porque sus padres estaban separados. Tenía 16 años, y era muy, muy guapa.
Ella pasaba con su padre sólo un fin de semana al mes, y dos semanas en vacaciones de verano, y su madre se quedaba sola en casa, y le sabía mal dejarla tanto tiempo sola, -aunque le encantaba estar con su padre- porque al contrario que su padre, ella no tenía pareja.
-Anne, ¿ya tienes pensado las cosas que te vas a llevar a casa de tu padre?
-Sí, ya lo tengo más o menos pensado, tres bikinis, dos vestidos, todos los pantalones cortos, y uno largo, por si acaso, tres chaquetas de punto, catorce camisetas, no me mires así, una para cada día, la ropa interior que coja y los zapatos aún no los tengo pensados.
-Aunque me parezca excesivo lo de las camisetas, todo perfecto.
-Mamá, ¿seguro que no te importra que me vaya?
-Cariño, es tu padre, también tiene derecho a verte, y tú también de verle a él, por mucho que me moleste.
-Ya, pero te quedas aquí sola, y sabes que me sabe mal.
-¿Sola? Tengo a Paddle.
-Mamá, es un perro.
-¿Y qué? Nadie como él me ha sabido tratar.
-Bueno mamá, sigue comiendo, que últimamente no comes nada.
Su madre iba a quejarse, pero Anne le dijo que se callase, y luego siguieron riendo.
Acabaron de comer y Anne subió a su cuarto, para conectarse al Twitter, alguien nuevo le estaba siguiendo...
-¿Laia Gian Martinez? ¿De qué me suena a mí ese nombre? Miraré su perfil...
Anne miró el twitter de Laia, y descubrió que era La, su mejor amiga de la infancia, se mudó hace muchísimo tiempo, y no se habían vuelto a escribir en carta desde hace unos... ¿ocho años? Era demasiado.
También le siguió ella y le envió un tweet. "¿La? ¡Tía cuánto tiempo! ¿Qué es de ti?"
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